Soledad

by Carlos Patinho on domingo, 27 de diciembre de 2009


Micaela tiene ocho años, y una mamá que no existe, a su mamá le dicen "La Flor" y es de esas mujeres que tienen muchos novios: uno o más por cada noche, que llegan a casa de Micaela y duermen, y se van después de darle dinero a su mamá, viven cerca del zócalo y a Micaela le gustan los sábados cuando La Flor la lleva al centro y a pasearse entre gritadores y vendedores, sueños y dulces nuevos, pasan frente a catedral, pero nunca en la vida han entrado, por que a La Flor no le gusta como huele, por que a La Flor le da miedo entrar, por que a La Flor la abandonó el señor que vive allí adentro, por que para La Flor no hay dios.


Le decían La Flor, su nombre de verdad era Susana... algo, no recordaba su apellido, ni su cumpleaños, le calculaba al tanteo unos treinta años, nunca conoció a sus padres, pero había conocido a Don Octavio, ella tendría entonces unos doce o trece años, Don Octavio era una persona muy buena, que le enseñó como era el amor, y como uno tenía que buscarlo en las esquinas, era tan bueno Don Octavio con ella, la dejaba conseguir su dinero y amor afuera de su casa en la Calle de la Soledad, afuera tenía varias amigas, Juliana, La Morena, Moracha, Fer y las otras muchachas a las que Don Octavio les daba trabajo y amor, pero solo a La Flor la dejaba dormir en su casa, por que ella no tenía papás, y había vivido muy sola toda su vida, le decían La Flor por que para atraer a amantes una vez había salido a la calle con nada más que una rosa floreada roja en el sexo y dos pequeñas gardenias en los pezones.

La Flor una noche dejó entrar a su cuarto a otro amor, pero ya después de tanto tiempo descubrió que ella estaba vendiendo su amor, y le dio mucha tristeza cuando supo que iba a tener un hijo, ella no quería un bebe en un mundo como el suyo, desde que conoció a Eleonor, una mujer que trabajaba en una sastrería cerca de la calle de Tacuba, que le enseñó como se debía portar la gente, y lo que era bueno y lo que era malo, y se hicieron las dos muy amigas, ella había cambiado mucho de modos y ya ni le gustaba u trabajo, pero cada que le decía a octavo que se iba a ir, el le decía "Pero, ¿a dónde te vas a ir mujer? si no tienes familia ni amigos, y no vas nunca a encontrar trabajo" y ella se daba cuenta de que él tenía razón, pero Eleonor le hablaba de las cosas justas e injustas, le decía que no estaba bien, que a ella la explotaban, que si quería se fuera a vivir, aunque sea, al cuartito que había en su azotea, pero La Flor no se animaba.

Cuando ya Micaela tenía siete año de haber nacido La Flor se decidió a irse de casa de Don Octavio, su hija era tan bonita, no quería la vida de puta para ella, Micaela se despertó un siete de julio en la mañana, La Flor, su mamá, le estaba diciendo a Don Octavio algo, luego Don Octavio le gritó muchas cosas a su mamá, muchas palabras que Micaela conocía pero que su mamá le había prohibido repetir, por que Micaela era una damita y no debía decir esas palabrotas, ni debía sentarse con las piernas abiertas, ni debía comer con las manos, ni debía de comer parada, ni debía tener novio hasta que su mamá le diera permiso, luego, afuera, platos se rompen, se azota una puerta, se oyen pasos corriendo, la puerta del cuarto de la pobre Micaela se abre y el chorro de luz del pasillo se recorta con la silueta de una mujer que le grita cosas a Micaela, que ella no entiende por que está espantada, pero después de segundos Micaela escucha bien: "Hay que irnos hija, vámonos, agarra lo que puedas y corre conmigo hija, corre..." Micaela en automático se para corre a sus cajones y en su mochila , una mochila muy bonita que le había comprado su mamá, con la forma de la cabeza de un león, y peluche a forma de melena, mete todo lo que puede.

Salen las dos corriendo del cuarto, por el pasillo hacia la calle, al pasar frente a la puerta de Don Octavio, a un lado de la puerta, Micaela siente como su mamá la avienta afuera de la casa, Don Octavio con una destreza impredecible coge a La Flor y la sostiene mientras avienta la puerta y le echa el seguro, a la vez que ella grita: "¡Micaela, hija mía, corre, ve con Eleonor, corre, corre! ¡Micaela, hija, por favor!", Micaela corre hacía el trabajo de Eleonor, Sobre la Calle de la Soledad, hacia la de Correo mayor, sale disparada por la avenida hasta la calle de moneda, luego cruza el zócalo, no se percata de la bandera da la vuelta antes de llegar a la iglesia y corre a un costado de la iglesia hasta la calle de Tacuba, dos cuadras más, al lado de la relojería y Eleonor está en la puerta: "¡Eleonor! Mi mami te busca, que corras, que vayas a la casa te necesita" Elonor soltó todo lo que tenía en las manos y corrió atrás de la niña, volvieron la suficientemente tarde, solo había un montón de gente afuera de la casa y la puerta abierta, las piernas afuera, el cuerpo dentro.

-¿Es mi mamá?
-Si, es tu mamá...

De reserva / Reversa:

Desde el taxi recorriendo medio sueldo
veo al sol detrás viajando de mosca
llegando tarde a la chamba a chambear
en la 1ª Calle de la Soledad

Jaime López, La 1a Calle de la soledad
en la versión de Cecilia Toussaint:





N. del A: La Cecilia Toussaint siempre tan guapa, y si la conociera yo como esta en el vídeo: ¡Sí me caso!

Centros

by Carlos Patinho on lunes, 7 de diciembre de 2009


Me paro en el centro-raza
Dioramas ficticios se aprovechan de mi
en rededor de mi se levantan cercas y muros
hechos de herrumbre y óxido apiñonado
que son parte de lo que soy
que son míos como estas manos
estos pies

(el instante se detiene sigilosamente
para mirarme
y me mira)

Óxido-sangre
Herrumbre-carne
que voy deshaciendo en arduo combate
sin embargo los muros que me cercan nacen de mí)

Buscando
-sin hallar
nunca se halla algo
es la mejor forma de buscar-
algo
un queseyo
un noseque
un esto
un aquello
lo que sea que se busque


Rompiendo el óxido-pasado
(de allá para acá)
Con la espada-ella
(unos ojos [ella]
una sonrisa [ella]
una búsqueda en mi búsqueda [ella]
un algo [ella: Ojos claros
mejillas sonrosadas
puentes de carne y piel sus brazos
su cabello-sol en mi alma-noche
su boca pantera
pequeñísimos pies
cuerpo circular
-léase círculos donde deben estar,
usted no debe imaginarse un gran círculo
sino mucho círculos precisos en la forma de ella-])

Ahora casí no hay en el páramo herrumbre
ni óxido
sólo su centro
Ahora se alzan dos horizontes
que parecen uno solo
en el despertar de mi vida
Sólo esta l sol-ella
el tiempo-ella
el aire-ella

y a veces no sé
hasta donde ella
no es parte de mi
y hasta donde yo
no soy parte de ella.

De reserva / reversa:

-pero es solo los jueves
-pero hoy es jueves
-ya se, pero es solo los jueves
-¡pues vamos!
-Si quieren, pero ya les dije que es solo los jueves
-¡Si! ¡Hoy es jueves wey!

Mi patio

by Carlos Patinho on viernes, 20 de noviembre de 2009


A la Nury... (¿A quién más?)

"(...)Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo,
acariciar lentamente la profundidad de tu pelo
mientras nos besamos como si tuviéramos la boca
llena de flores o de peces, de movimientos vivos,
de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor
es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible
absorber simultáneo del aliento, esa instantánea
muerte es bella.(...)"
Julio Cortázar


...Usted... Usted no lo sabe (o tal vez si sepa, que sé yo), pero desde ese día yo abrí las puertas del cofre de mis recuerdos para tirar unos papeles que yo guardaba, de hace mucho... No usted no sabe, no podría saber que mis cortinas estaban, hasta hace poco, cerradas de luto, como si alguien se me hubiera muerto en la casa, usted que va a saber... No, mejor ya no le cuento de mis muertos, le sigo hablando de mis flores:

Mis gardenias han perfumado de más la casa pero se ven hermosas, gracias a como las ha cuidado usted, si usted, si usted pudiera ver que bonitas están la violetas, y como ha crecido el laurel de mi patio, ah, pero que tonterías digo, claro que usted ha visto mis flores, seguro las ve a diario.

Usted, usted ha sido la mejor jardinera que ha tenido este patio, yo se lo digo, en serio que se lo digo, usted ha sido la mejor jardinera, perdone si sueno muy redundante, pero es que así ha sido desde que usted está aquí, digo las cosas que me suceden por usted, y me las repito, me las repito como para convencerme que son de verdad, como que las flores como que duran mas, no, no se vaya usted a reír y a decir que soy muy inocente, pero si, las flores como que duran más, y huelen mucho, si, pero a veces, y se lo digo en serio, a veces no huelen las gardenias a gardenias, por ejemplo, o las rosas a rosas, si no que huelen a ese perfume que usted usa.

Yo que la traje a que regara mis plantas y ahora, ya ve... Mi patio, mi jardín, parece un huerto infinito, mis naranjos que nunca me habían dado frutas, ahorita están llenos de flores de Azahar, y de naranjas, y viera, si usted... pero claro que usted sabe, si usted las prueba cuando viene y se sienta conmigo en el jardín a tomar el café.

Usted, usted debe saber por que le escribo, usted debe saberlo, desde esa tarde que me trajo la planta del maracuyá, y me explico de esas flores tan hermosas que tienen, Passiflora Edulis, es tan hermoso ver a una mujer que sabe tanto de una planta, usted me dijo: "La flor del maracuyá es mas bien conocida con el nombre de 'Flor de la pasión'" Y así, solamente eso, usted tuvo a bien plantar el arbusto, muy hermoso, por cierto, con sus florecitas, ay, que hermoso se ha puesto gracias a usted mi árbol de maracuyá, nunca pensé que fruta tan exótica se diera tan simple en mi jardín, mi patio.

Si usted recuerda ese 14 de Abril, cuando llegó, sin más ni más, a plantar ese maracuyá en el centro de mi patio, a un lado de la rosa y la orquídea, mi patio de repente se vio mas lleno de sol que antes, y luego, cuando al irse, usted me dio un beso en la mejilla, sentí que lo sabía todo, sentí que el cielo como que bajaba a mi cabeza, o yo me elevaba a él, ya no se que fue eso, en serio no lo sé... Desearía saberlo...

Luego usted, cuando viene los martes a regar más mis flores, a cortarles sus tallos podridos y a ponerlas tan hermosas como la semana pasada se ve tan hermosa, parada, allí, entre la yerbita, y cuando me dice que me quiere mientras me sirve otra taza de café o de té de la manzanilla que usted sembró en mi patio, yo no se, no se nada, yo no se nada... no sé de donde salió tanto árbol, ni tanta flor, de donde salió tanta planta que hay ahora en mi jardín, y yo no me imaginó mi jardín, mi patio, ni mi vida sin usted, es que usted no sabe... no podría saber... no... no podría... que mi vida se llena con su vida.

Pero que más le puedo decir, he sembrado unos nuevos malvones y unos pensamientos, unos geranios y unas Helias, ojalá usted también me pueda orientar en sus cuidados, cada martes ansío el próximo martes apara que usted venga, y me ayude a regar mis plantas.

Siempre suyo...
C. M. P. V.

De reserva / reversa:

"Perfume de gardenia tiene tu boca
bellísimos destellos de luz en tu mirar.
Tu risa es una rima de alegres notas
se mueven tus cabellos cuál ondas en el mar."

De la conocidísima canción "Perfume de Gardenias", del desconocidísimo autor: Rafael Hernández


Suicida

by Carlos Patinho on lunes, 2 de noviembre de 2009




Que puta suerte la mía, coño, me lleva el carajo. Un último libro para leer -la puta perfección de la lluvia, ¡que maldita suerte!- si, creo que éste es pertinente... yo solo quería vivir lo que tendía espontáneamente a brotar de mi -como si pudiera ser simple- ¿por qué habría de ser tan difícil? He leído tantas veces éste comienzo, creo que no fue ta inteligente tomar éste libro, ya de nada me sirve ahora la filosofía.

Café, quiero mi última taza de café y mi último bizcocho -las 5:42, coño, ¿Que hora será mejor? ¿Las 7:07, las 7: 16, 7:17, 7:25, 7:27, 7:34, 7:37, 7: 43, 7:47, 7:52 o las 7:57? Ja ja ja ja las 5:47
mejor a las 7:07. es más estético.

Si, me dejó otra vez, ojalá no se le ocurra aparecer ahora que ya tengo todo tan planeado, no me podría matar si me importuna con sus dudas tan banales, si me pregunta si la sigo viendo atractiva tendré que darle un golpe en la cara, nunca en la vida le he pegado a una mujer, siempre se puede uno dar sus permisos...

¡Órale, la Olivetti M40, mi arma favorita! disparemos unos últimos jitanforazos, un último ametecladamiento, una última letribillación...

Ee-piii-taa-fio:
bi-en lo di-jo el vie-jo fi-loo-soo-foo (mi puto café chinga, y el libro para ver quien dijo esa frase, acá está mi café, y el libro ahora, Fadanelli... Fallasi... Fast... Faubert... Favré... Ferguson... Fergusson... Fernández... Fitzgerald... Flaming... Flaubert... Flores... Foscolo... Frost... ¡Eureka!... Fuentes

....
"Bien lo dijo el viejo filósofo...")
Mon-ta-i-g-ne: "La pré-mé-diii-ta--tiion de la mo-rt est pré-mé-di-taaa-tioon de li-beer-té"
-"Bien lo dijo el viejo filósofo Montaigne: "La préméditation de la mort est préméditation de liberté"-
¿Que pongo ahora?
de repente me resulta tan tonto escribir un epígrafe, que dirá la gente si no es tan bueno como suena...
...
...

... es-toy de-ci-dien-do so-bre lo ú-ni-co que pue-do de-ci-dir re-al-mente-en mi vi-da, me li-be-ro de to-do pe-so me vo-y, me u-no-con el in-fi-ni-to, al fi-n co-no-ce-ré el rit-mo de lo -re-al-men-te va-li-o-so, si cor-to mi vi-da es por que he lle-ga-do a la e-dad en la que, cre-o, es per-ti-nen-te que un hom-bre mue-ra, a-de-más qui-e-ro por fin des-cu-brir por fin la re-a-li-dad de e-se mis-te-rio que le ha si-do ve-la-do al hom-bre en es-te pla-no es-pi-ri-tu-al.

No se cul-pe a na-die de mi muer-te

Ya no escribiré nada más, que sea así, concreto, 6: 52

a las 7:07

música, rápido, que ya no hay tiempo...

Beethoven... Bach... Pink Floyd... Wagner... Nietzche... King Crimson...

mi último disco

...

7:00

...

Wagner.

...

7:04

....

7:05

...

7:06:00
7:06:01
7:06:02
la pistola
7:06:05
7:06:06
7:06:07
7:06:08
7:06:09
7:06:10
Se hacen mas graves y apretados los acordes
7:06:14
7:06:15
7:06:16
7:06:17
7:06:18
7:06:19
7:06:20
7:06:21
7:06:22
al fin la la sueve muerte
al fin
solo voy de la mano con mis pensamientos que superfluyen acaso por la adrenalina, acaso por el miedo
corren corren
corren
se empujan y se avientan
libertad, esclavitud, negro, blanco, ying, yang, allá, acá, arriba, abajo, mujer, hombre, pez, ave, plomo, pluma, barniz, removedor, nuevo, renovador, viejo, rico y pobre
explosion, aplomo, locura, ternutra, amor y odio, todo claro y libre
7:06:50
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7:06:54
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7:06:59

7:07:00
7:07:01
7:07:02
7:07:03
7:07:04
7:07:05
7:07:06
7:07:07-Al-fin

De reserva / reversa:

"Yo solo quería vivir lo que tendía espontáneamente e brotar e mi, ¿por que habría de ser tan difícil"

Herman Hesse

Poesías

by Carlos Patinho on jueves, 29 de octubre de 2009


I


Tu mano se acerca a mi mano
tu signo me roza, y me nombra tu nombre
tu silencio se rompe con mi ruido
estandarte y metáfora surge tu rostro

Tu mano se posa sobre mi mano
la deslíe de huellas y memorias
borras, con tu dedo borras una línea de mi mano
Tu mano se posa en mi vientre

Tu signo me roza y me nombras
con tu voz me nombras
como sacándome de otra tumba
de otro lado, cual mortal Lázaro.

Rompo tu silencio con mi ruido
de viejas cadenas, ya rotas
pero que siguen arrastrándose lóbregas
con mi ruido que es trino y zumbido de ti.

Ruinas de un templo se basan en tu signo
y tu me miras y espero que te mires
en mi rostro, en mi cuerpo, en mis cicatrices,
que en mi antigua y precisa voz veas tu olor.

II

Te vas acercando al río por donde andan los marinos
"Tiren las amarras" ha dicho el cojo
el sordo gritaba desaforado: "¡Hagan sonar las bocinas!"

Y yo desde el barco te miro
miro como te acercas a la costa
ya pisas la arena de la playa con tus delicados pies
como si caminaras hacia el bote sobre el agua
tu vestido blanco se desvanece como faralá sobre el agua
y al son que tus piernas se pierden en la claridad acuática
mi alma te busca con sus ojos y te pierdes en mis horas
ven niña, ven a mi barco, ven a mi proa que te espero.

En balde intento hacerte señas de que no nades
que ya bajaré por ti, que estoy yendo
no me miras, no me sientes, no me ves
a la borda se acercan tu cabellos que preceden tu figura
tus manos se clavan en la madera del navío
tus uñas han arrancado la pintura negra del casco
al fin desciende un lazo de seda a subirte a bordo
al fin Dama Gothel tu trenza

Entras por la borda, mojada de el agua fresca, transparente y clara
mis brazos reciben tu abrazo y mi cuerpo comprende
mis labios entienden que nunca hallarán otros así
tus ojos me miran y me escudriñan, al fin no eras ser de ultramar
vivías en la playa, junto a la casa del lanchero
y me amabas
y te amé en ese momento.

Entramos al cuarto del capitán, distendí mis ropas
entraste mítica sin pronuciar nombre o ruido alguno
algo que me diera la sensación de que tenías voz
una voz más allá de esa boca moldeada
te entregaste a mi sin palabras
sin pedir nada, sin decir nada te entregaste a mi

"La marea alta, viene tormenta"
Me aferré al timón y luché por nuestras vidas
por la vida en común que apenas empezaba
por tu vida que no conocía y quería conocer
por la vida de cada uno de mis marineros
luché contra el mar
arremetí contra Poseidón
pero mi corazón se debilitó y quedamos a la deriva
Las aguas le ganaron a la madera
adiós compañera, me encamino al hades
adiós compañera, ya abandono mi pesado cuerpo
levedad
levedad
levedad

Llueve viento sobre los astros en esta noche olvidada
golpean las olas con furia en el muelle
flotan tus cabellos sobre las olas
tus manos se mueven inercialmente entre la corriente
te siento cálida y fría
malvada y humana
gratificante y hórrida
Muerta y viva
Santa y pecadora
Mujer y hombre
Ángel y demonio

te nombro en un signo y en un nombre
Abraxas
y sea este, el de tu cuerpo, el ultimo contacto que yo tenga con carne
y sea éste, tu nombre, el último suspiro que exhale.

Sin algo... (Fast Food Literario)

by Carlos Patinho on viernes, 23 de octubre de 2009


"Fast Food Literario" es un término que uso para referirme a una de esas novelas asquerosas de las que somos presa en cualquier librería, escritas por J. K Rowling, Dan Brown, Paulo Cohelo, Og Mandino, Enrique Krauze, Stephenie Meyer, y sus asquerosos títulos como: Harry Potter, ¿Quién se ha llevado mi queso?, Crepúsculo...


Y el Cancerbero del Hades literario: Carlos Cuahutémoc Sánchez
Ese tipo de libros, señores (as), a parte de generarme un profundo asco, me generan una profunda tristeza.

¿Cómo es posible que se vendan tantos kilos de papel con letras que difícilmente pueden llamarse literatura? Por eso me refiero a todo ellos con ese término: "Fast Food Literario", ¿Cómo es posible que tanta gente siga comprando esa mierda de comida?

Uno de los principales problemas que observo es que la gente vive cegada, la literatura se basa en lo que ve en televisión, al igual que en todo, y se celebran los "Libros de volumen sin contenido", la gente se hinca ante autores mediocres, que su pecado no es ser malos, si no no aportar nada útil al entendimiento del ser humano, si no, por el contrario, debilitar las bases lógicas del mismo, por medio de acertijos tan simples, que ofenden, si bien un libro como cualquiera de la tan tristemente célebre serie de Twilight consta de más de setecientas páginas, no se puede comparar, todo el libro, ni siquiera, con el exquisito capítulo siete de Rayuela, del gran maese Julio Cortázar.

Los volúmenes de los libros mencionados, en cuanto a páginas, son meramente impresionantes, la gente los lee y dice. "Leí un librote" y si, leyeron un librote, pero no leyeron un gran libro, por que esos libros son desechables, son de moda, son como todo ahora, reciclados, estorbos, es una tristeza ver las librerías, otrora templos del engrandecimiento del espíritu humano, convertidos en baratos burdeles donde los peores proxenetas pasean la literatura y las letras de una forma tan miserable y vergonzosa, relegando, para los estantes mas oscuros y arrinconados a los dioses que tanto trabajo costó que llegaran allí, Juan Filloy empolvado en las bodegas, Hemingway olvidado, enterrado R. L. Stevenson Cual tesoro de pirata, Borges como pisapapeles, Marx como un incómodo lastre para estudiar, Rulfo a la mano por si no hay que hacer para el día de muertos que se celbrara el 31 de octubre, Dante relegado al peor infierno, la Odisea y la Iliada como duros ladrillos que hay que estudiar para pasar litartura universal.

La literatura de contenido se ha convertido, por boca de un insidioso Hermes, que se puede llamar Dios Radio o Dios Televisor, en una pesada carga, relegada solo para pesadas tareas escolares, por que: ¿Quién va a querer leer los enredos de un tal Harry Haller y complicarse la existencia si siempre va a estar un librito con un mago con tendencias homosexuales y traumas infantiles para crear todo de la nada?

No, no tengo nada contra los homosexuales.

Necesitamos sembrar libros en la conciencias, cualquier lector que se apiade de mi diatriba y comparta en mayor o menor magnitud mi visión de la literatura actual, bien haría en repatir fotocopias, incluso de cuantos cortos, tan conrtos como The Tell-Tale Heart del oscurísimo Edgar Allan Poe, o cualquier otra obra de entre los escombros de lo que otrora fuera el Olimpo Literario y hoy no es mas que una Pompeya post sísmica sobre cuyas ruinas se han edificado burdeles, y de los peores, de los baratos con putas feas, feas, feas, feas como ellas solas.

De reserva / reversa:

ESTE BLOG SE PRONUNCIA TOTALMENTE EN CONTRA Y VOMITA TODO LIBRO ESCRITO POR ENRIQUE KRAUZE Y CARLOS CUAHUTÉMOC SÁNCHEZ.

ME CAGAN LOS DOS; ME CAGAN EN SERIO.

Soñabas

by Carlos Patinho on sábado, 17 de octubre de 2009



Ayer tuve sueños increíbles:

1 El Triste Instrumento de Cuerda Frotada:

Un Hombre parado en medio de la nada, como en todos los sueños, pero con el peculiar detalle de que tenía este magnífico instrumento que se basaba en cinco varas de madera un poco gruesa que convergían al centro ene una especie de cojín que se apoyaba en el hombro, como el violín, y los otros extremos estaban separados entre sí aproximadamente diez centímetros, y formaban un semicírculo, unido en las puntas por una cuerda que, entendí claramente en las abstracciones del sueño, era de fibra de caña de azúcar.

El Hombre vestido de saco negro, me veía y me sonreía y señalaba su instrumento, para ejecutarlo se servía de una cerda de cabello que el había arrancado de su cabeza y la amarraba al dedo pulgar y al medio para tensarla y frotarla contra la única cuerda.

La gran peculiaridad del instrumento residía en que la gama de sonidos que podía repetir eran básicamente nostálgicos y profundamente tristes, una música que al primer compás era capaz de desprender un llanto de quien lo estuviese escuchando, entonces el hombre me daba el instrumento a mi y yo al momento sabía como tocar y solo oía que me gritaba a lo lejos: "Hay que ser muy tristes para tocar esa mierda"

2.- El perro del Cholo

Yo estaba en una institución educativa, entendía que la escuela estaba dividida de acuerdo a los sectores de estudio y yo, lógicamente, me encontraba en la zona de literatura, más bien como profesor, caminaba sobre uno de los patios llenos de mosaicos de azulejos de tonos opacos de verde, amarillo y rojo, a lo lejos veía un perro grande negro que me miraba divertidamente, con cierta perspicacia humana, mientras, yo me acercaba hacia él, y el me seguía curiosamente con la mirada y cuando estaba cerca de él se echó a correr tras de mi y yo corrí de él, pero con cierta diversión infantil, por todos lados, incluso recuerdo haber corrido sobre una pared huyendo de aquel can, hasta que lo vi mordiéndome juguetón la pierna.

Cuando me mordía la pierna me decía: "Deberíamos hacerlo otra vez" y yo le contestaba que no, que estaba yo muy cansado, y que aparte me hacía daño correr por el asma, en seguida se apareció el dueño del perro, un cholo, que daba miedo, y me decía el perro "Hoy no dejes me lleve con él, no quiero" y yo le preguntaba al cholo que que quería y el cholo me decía: "Ese de allí es mi perro" y yo lo negaba, y lo seguí anegando, hasta que el cholo sacaba una pistola el perro me recogía en su lomo mientras el cholo disparaba, pero era muy tarde el cholo había golpeado mi espalda al menos cinco veces con sus balas, sentía un calor reconfortante por todo el cuerpo, cerraba mis caía y el perro me empezaba a lamer todo el cuerpo mientras el cholo se acercaba todavía con la pistola en la mano y toda la gente al rededor aplaudía al cholo, entonces el perró me miró con sus ojos y me dijo: "Lo siento, yo nunca quize esto para ti, ni par mi, parecías una buena persona" y yo le decía que se fuera, que huyera de su dueño como fuera posible, y el perro salía a la carrera.

El cholo me miró a los ojos y me dijo: "¿No hubieras deseado ver a alguien más antes de morir?" y me disparaba en la frente al momento en que yo despertaba, naturalmente, sobresaltado.